lunes 30 de junio de 2008

Este gobierno no lo logró

La Corte Suprema de Justicia estaba obligada a fallar sobre el caso Yidis. La condenó y sin necesidad de acudir a desbordante inteligencia ni a un gigante criterio jurídico, al condenarla, es necesario que los demás implicados sean investigados y juzgados.

Puede que La Corte Suprema hubiese usado la sentencia contra Yidis para meterle tamaño regaño al gobierno con frases celebres como la de Jefferson que le habla directamente a nuestros administradores al decirles “Los fines políticos no justifican medios inmorales.” El alto tribunal debe evitar las argumentaciones ajenas a los fallos en derecho pero teniendo en cuenta que por su nariz estaban pasando eventos horrendos, decidió no guardar silencio y motivar la razón por la que decidió remitir el caso a diferentes instancias competentes para investigar y juzgar a los eventuales responsables.

Obviamente uno de los implicados es el gobierno y como este no es un sujeto procesal desde la perspectiva penal ni disciplinaria, pues deben ser procesados los funcionarios que presuntamente participaron en el cohecho de Yidis.

Lo anterior preocupa al gobierno pero no tanto como que se le hubiera dado cuenta a la Corte Constitucional ya que esta podría tener que revisar el fallo que viabilizó la reelección. Este procedimiento sería inédito en la historia jurídica colombiana y las consecuencias serían insospechadas y, Dios no lo quiera, catastróficas.

Si la Corte Constitucional encontrara, con las nuevas pruebas, que el Acto Legislativo de reelección es inconstitucional sería necesario empezar a deshacer todo lo ocurrido desde el momento de la sentencia y ello nos llevaría, después de muchos análisis, a concluir que el actual gobierno carece de legitimidad. Ello podría ser el detonante para que el Presidente iniciara actitudes dictatoriales como desconocer los mandatos de la Justicia y hasta clausurarla y perpetuar un gobierno que ya parece haber llegado a sus postrimerías, al menos como gobierno legítimo.

Es decisivo este momento porque vamos a medir hasta donde llega la actitud corrupta y arbitraria del gobierno y presenciaremos la estrategia para mantener al Presidente en el poder a costa de la democracia.

No es extraña la reacción del Presidente cuando apeló al pueblo para que este valide sus delitos y los de su gobierno. Es tal la popularidad del mandatario que el pueblo muy seguramente va a validar la corrupción rampante en que incurrieron para sacar adelante la reelección. Así el pueblo lo haga, el gobierno no dejará de ser corrupto y el Presidente y sus Ministros implicados no dejarán de serlo tampoco.

Será fundamental que algunos que también pertenecemos al pueblo pero no a la mayoría, estemos listos a denunciar lo que ocurra y poco a poco convencer a la mayoría de que este gobierno ya tuvo su oportunidad y tampoco lo logró.

5 comentarios:

Felipe Plazas dijo...

Respetuosamente, querido Camilo, disiento por completo de sus afirmaciones. Un abrazo.

POPOLAR dijo...

Felipe: gracias por su comentario. Le agradecería que me regale un pequeño desarrollo de su disentimiento al respecto.

Felipe Plazas dijo...

Camilo, creo que con los hechos recientes, la realidad atropella a sus afirmaciones. Cuando quiera lo invito a un café y discutimos estos temas, que, por lo que veo, son de nuestro más entrañable interés. Un abrazo.

POPOLAR dijo...

"Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa", dice la sabiduría popular. En la próxima entrada abordaré su afirmación que por cierto me la esperaba, no de Usted sino en general.
Para el café no es sino que diga dónde y cuándo.

Anónimo dijo...

Me parece muy válido el comentario, pero no le tiene que dar asco.