Una cosa es la felicidad infinita que sentí cuando me enteré de la liberación de 15 de los secuestrados.
Una cosa es que la operación sea el mayor éxito militar que ha tenido la Política de Seguridad Democrática.
Una cosa es que estos resultados son el producto del trabajo incansable y organizado del Estado, del anterior gobierno, del Presidente, del Ministro, de los generales y de todos los héroes que integran la fuerza pública y que se sacrifican diariamente.
Una cosa es que las FARC, al perder a Ingrid y a los norteamericanos, quedaron sin sus mayores fichas de negociación y, gracias a Dios, continúan su camino a la desaparición.
Una cosa es que los índices de popularidad del gobierno y del Presidente se hayan disparado a raíz de la exitosa operación.
Otra cosa es que con este potente golpe a las FARC se deba olvidar que el gobierno está en su peor crisis de legitimidad debido al caso de Yidis Medina y todas las sospechas que este genera.
Otra cosa es que el gobierno compre su legitimidad a punta de golpes militares contra los terroristas.
Otra cosa es que haya que aceptar frases desfachatadas como las pronunciadas por el primer mandatario cuando insistía vehementemente en que la “justicia emana del pueblo”, que artista del populismo.
Otra cosa es que el Presidente se sienta con el derecho de ofender gravemente a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y así continuar con la desinstitucionalización que está propiciando desde el fallo de Yidis.
Otra cosa es que el Presidente insista, luego de la negativa de la Corte Constitucional de revisar su sentencia, en convocar un referendo para repetir la elección del 2006 con el único fin de lavar sus culpas a través de la sabiduría de las mayorías.
Otra cosa es que el caso de Yidis muestra la forma como actúa este gobierno y ello demuestra que no cumplió sus promesas electorales contra la politiquería y la corrupción.
Una cosa es que cause júbilo ver a los 15 liberados y otra cosa es saber que quedan entre 2000 y 3000 cautivos por estos insensatos.
lunes 7 de julio de 2008
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11 comentarios:
Camilo,
Una cosa es comentar respecto de la sentencia de la Corte Suprema habiendo leído únicamente titulares de prensa y artículos de la oposición; y otra cosa es hacerlo habiendo leído el fallo completo. Se lo recomiendo.
Un abrazo,
Mauricio
Mauricio,
Una cosa es acusarme de no haber leído el fallo y otra es lo que ocurrió en realidad.
Una cosa es leerlo con la óptica de defensa al gobierno y otra sin ella.
Le recomiendo no hacer afirmaciones sin pruebas.
Un abrazo,
Camilo
Una cosa es que Yolanda Pulecio milite en las filas polo-chavistas y otra que Ingrid sea una bandera del uribismo ultracatólico.
Usted dice que una cosa es que cause júbilo ver a los 15 liberados (o rescatados?) y otra cosa es el tema de yidis. Si, eso es así, pero… y qué? Fíjese también que una cosa es q yidis se empelote y otra es que millos es el único con 13 estrellas... eso también es así. Pero es que se trata de 2 “cosas” totalmente distintas que nada tienen que ver la “una” con la “otra”. Así mismo, el hecho de que se trate de 2 cosas totalmente distintas creo que justifica un tratamiento distinto e independiente (por lo de las peras, las manzanas, etc…). Por qué no simplemente alegrarse por la libertad de estas personas sin tener que escudriñar en ese hecho hasta encontrar alguna excusa para criticar al gobierno? Nadie está diciendo que no existan muchos problemas muy graves ni que el gobierno sea perfecto o no haya cometido errores, eso sería “una cosa”; pero “otra cosa”, mucho más conveniente para el país, sería que se recibiera esa excelente noticia de una manera sencilla, como es, sin complicaciones distintas al sentimiento de regocijo que genera, ni pretensiones distintas a seguir buscando la libertad de los demás secuestrados.
Estoy de acuerdo con el señor Jmotta. El señor Popolar mezcla cosas que no tienen mucho que ver, algo como la cocina fusión. Pero bueno Popolar es libre de adoptar el estilo que considere conveniente para expresar sus ideas. Lo que si es elocuente es la poca profundidad de Popolar en el pobre análisis de la sentencia de la CSJ. Parto del hecho de creerle a la gente (como dijo en su momento Alvaro Gomez)y digamos que Popolar sí se leyó la sentencia. Pero para cualquier abogado es obvio que la sentencia es solo una parte de un proceso. Para tener una visión completa de un caso hay que conocer y leer de manera completa el expediente. Yo no he tenido acceso al expediente completo y creo que muy pocos lo han tenido. Entonces Popolar no se ampare en que Ud sí leyó o no leyó la sentencia, eso puede ser irrelevante pq lo único cierto es que Ud al no ser parte del proceso no tuvo acceso a la totalidad de las actuaciones procesales. Al no tener acceso a la totalidad de las actuaciones su opinión es incompleta. Y no se moleste - auque trate de dismularlo con un abrazo al final del escrito - con el Sr. Mauricio pq el debate de fondo es que su analisis no cuenta con los elementos de juicio necesarios.
anónimo: gracias por su comentario. Lo del abrazo, bah, es mi problema a quien se los mando.
Sobre lo de fondo: mi falta de pruebas para hacer el análisis. Creo que tiene razón que me falta ir al Palacio de Justicia y desatar las cabullas del proceso para hacer mi propia sentencia. La vaina es que ese trabajo ya lo hizo la Corte Suprema de mi país. Por ahora Yidis es responsable del delito y por ende su voto para reelegir a este gobierno está cubierto de dudas.
Hace falta mucha parte del desarrollo de esta historia pero por ahora vamos en eso.
Hace falta, por ejemplo, que el Presidente le pregunte a su 85% de pueblo si está de acuerdo con su inmoralidad. Y todos van a decir que SI.
Popolar: Sobre lo de fondo, tiende usted a minimizar la relevancia de conocer todas las piezas procesales de un caso. Es muy incompleto un análisis de una sentencia sobre todo cuando está en discusión un tema tan complejo como es la implicación de una confesión en el cohecho. Por ahora es cierto lo que usted dice: la Corte Suprema de Justicia (o como usted la llama de "la Corte Suprema de mi país")condenó a Yidis por el delito de cohecho. No obstante olvida usted una parte de la historia, no hay ningún condenado adicional en un delito que tiene un sujeto activo y uno pasivo.Y eso de ponerle un apellido tan veintejuliero a la Corte Suprema no impide que se le deba juzgar con rigurosidad sus actuaciones para ver si estan ajustadas o no a derecho (a propósito los magistrados de la Corte Suprema han sido denunciados ante el Congreso con ocasión del fallo de Yidis).Sobre su pregunta/comentario del 85%, debo decir que es un comentario/pregunta muy suya: mezcla cosas que no tienen nada que ver, o acaso qué relación hay con mi comentario inicial?
Utilizando sus propias palabras, "le recomiendo" no mezclar cosas sin sentido.
jmotta: creo que Usted tiene razón para las primeras horas de habernos enterado de la noticia. Mi rección inicial fue esa alegría genuina por saber que 15 personas y sus familias dejarían de sufrir un secuestro. Pero después y ante un comentario que recibí aca, pues decidí mezclar las dos cosas. Es muy ingenuo pensar que estan desligadas cuando este rescato acabó con la crisis de legitimidad que estaba empezando a gestarse.
anónimo: ¿cual es el problema con el Barrio 20 de Julio?. Yo no le puse ningún apellido a nada. Es la Corte Suprema de mi país. Mejor dicho, parte de este último comentario que escribió no lo entiendo muy bien.
La discusión jurídica que Usted quiere plantear me parece interesante y creo que las otras partes del delito van a ser juzgadas por los respectivos jueces de mi país pero ya a uno de los extremos lo encontraron responsable y eso no es cualquier cosa.
Popolar: No tengo ningún problema con el Barrio 20 de julio. Creo que Ud entendió mal. La referencia al discurso veintejuliero es por el 20 de julio, en donde normalmente las personas utilizan adjetivos exageradamente patrioticos. De otro lado, estoy de acuerdo con que a uno de los extremos lo encontraron responsable y eso no es cualquier cosa, sobre todo cuando en el cohecho se necesitan dos... es decir condenaron a una persona en un delito que tiene dos sujetos activos sin haber juzgado o haber esperado a que condenaran al otro sujeto activo. Eso lo hizo la Corte Suprema de Justicia, y eso no es cualquier cosa.
Si entendí mal y de cualquier manera no me parece desdeñable el patriotismo causado por el día de la Independencia de mi país, aunque no le guste.
La verdad es que esa discusión jurídica que Usted plantea, obviamente esta siendo alimentada por el gobierno pero la Corte Suprema ya decidió.
Esperemos a ver que pasa con los otros sujetos del delito de cohecho.
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