lunes 15 de septiembre de 2008

Tan querido el Presidente

Inmediatamente se radicó la iniciativa popular de referendo en El Congreso, el Presidente salió al paso, con el manejo estratégico de las comunicaciones que caracteriza su gobierno, a sacrificar su aspiración a un tercer mandato y pedir a los parlamentarios que le dieran prioridad al trámite de las reformas política y judicial.

Esto no dejó de ser un canto a la bandera porque se sabía que las iniciativas populares tienen mensaje de urgencia y son priorizadas por delante de los demás proyectos que estén en fila en el Congreso.

Después salió el Ministro del Interior y de Justicia y jefe de la “posthecatombe” porque todavía no hay campaña, a contarnos que el Primer Mandatario no tomará partido en el tema del referendo. Es impresionante la similitud entre la anterior precampaña reeleccionista y esta. El Presidente no hablaba mucho, sus escuderos movían las fichas, él salía de vez en cuando con falsas modestias y humildades y cuando todo estaba listo empezó su campaña y tuvo un éxito abrumador. Magistral.

Es de anotar que no se puede opinar si quiera sobre los más de 4 millones de colombianos que firmaron para convocar el referendo y sobre los cerca de 8 millones de personas que van a reelegir a este gobierno porque es una decisión legítima de las mayorías pero lo que si es digno de todo análisis y cuidado es la manera como se va a tramitar esta iniciativa en el Congreso.

Es preciso prender todas las alarmas para que no haya actos desfachatados como los del anterior round, en el que nos quedaron consecuencias tan dañinas como la Yidispolítica y quién sabe que otras perlas más.

Gracias Presidente por ser tan querido y pretender renunciar a su reelección para tramitar otros proyectos más importantes. Lástima que no sirva para nada su noble intención y que, sin duda, el Congreso no se va a ocupar de nada distinto a negociar las condiciones de su tercer mandato.