Altruismo: RAE: Diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio.
Buchannon, en uno de sus ataques de nitidez filosófica, en sus paseos por las playas de Malibú, me enseño que para salvar a los demás es necesario, primero, salvarse uno mismo porque si uno se muere hay dos muertos. Si uno se salva hay sólo uno y la posibilidad de salvar al segundo y a los demás.
Los salvavidas, como Mitch, al estar en una situación de peligro como un rescate bajo un muelle, con el mar movido y habiendo peligro de estrellarse contra los pilotes, deben poner como escudo al rescatado contra estos.
Aunque el profesor Mitch Buchannon no debe ser recordado por muchos intelectuales exquisitos, a mí se me viene a la cabeza esa sencilla enseñanza que tiene tanto de largo como de ancho pero que es legítimo aplicar en su integridad.
No es un postulado de egoísmo, es simple pragmatismo y es aplicable para todos los que creemos que estamos haciendo cosas que eventualmente van a ayudar a los demás.
Los efectos son variados pero hay dos que llaman mi atención: 1) Nadie es altruista en los términos de la RAE y si lo fuera está incurriendo en masoquismo. 2) La primera consideración consciente o subconsciente para ayudar a los demás es el beneficio propio y luego pueden venir todas las demás que a uno se le ocurran.
Es molesta la búsqueda acérrima de agradecimientos cuando la gente ayuda. La búsqueda de protagonismos y fama por haber ayudado. Si uno ayuda lo hace porque se le pega la real gana y es suficiente con la tranquilidad que causa saber que uno ayudó.
Igualmente debe haber responsabilidades para quien ayuda. Así sea gratis, si uno va a ayudar, ayuda bien, o mejor no ayuda.
Se seguirá explorando el tema y en una próxima entrada lo bajaré a efectos prácticos.
viernes 29 de febrero de 2008
jueves 21 de febrero de 2008
Por Juan Camilo Arias
Este es un escrito que me envió un amigo que hace años vive fuera de Colombia
SOBRE LA MARCHA DEL 6 DE MARZO.
Desde hace unos días esta circulando por Internet y facebook® un mensaje de rechazo a la marcha del 6 de Marzo que se titula: URGENTE, URGENTE: LA VERDAD SOBRE LA MARCHA DEL 6 DE MARZO. Este mensaje fue escrito para alertar a todo el mundo que quienes están detrás de la organización de esta marcha son las FARC, Piedad Córdoba y Hugo Chávez. Ese mensaje incluye razones para esto, pero no justifica concretamente ninguna de ellas. Yo no apoyo a ninguna de estas personas ni comparto sus ideales, no pertenezco a ninguno de sus grupos y más aun, rechazo su forma de actuar.
El 4 de febrero de 2008 miles de colombianos en todo el mundo (nunca se va a saber cuantos) salieron a protestar contra las FARC, bajo el lema: NO MAS SECUESTROS!, NO MAS MENTIRAS!, NO MAS MUERTES!, NO MAS FARC!. Después de la marcha una cosa quedo clara y es que los colombianos, y muchas personas de otros países que se unieron a nosotros ese día en todo el mundo, rechazan a las FARC por su manera de actuar. El mensaje que quienes marchamos el 4 de Febrero enviamos al mundo es muy claro: las FARC son terroristas, no son el ejército del pueblo colombiano y no representan a Colombia ni a nuestros ideales.
Esa marcha, como se ha sabido, fue organizada por personas del común y sin ningún ideal político, para protestar contra un grupo terrorista en particular. La motivación de estas personas fue y sigue siendo exigirles a las FARC dejar de cometer actos de terrorismo, respetar los derechos humanos y liberar a TODOS los secuestrados inmediatamente y sin condiciones. Sin embargo el mensaje real es mas profundo y es que los colombianos queremos tener un país en paz, rechazamos la violencia y a quienes la crean y queremos vivir libres y sin miedo.
Con motivaciones similares y por la indignación que genera la violencia, se propuso una nueva marcha para el día 6 de Marzo de 2008, un mes después, esta vez para protestar contra los grupos paramilitares. Esta marcha también fue propuesta por personas del común y no por las FARC, ni por ningún miembro de nuestro gobierno ni de gobiernos de otros países. Y aunque ellos la apoyen, y eso no sea bienvenido por muchas personas, ellos no son los organizadores. Ninguno de ellos tiene crédito en esta marcha y no debe obtener ningún beneficio de ella, aunque estén buscándolo para sus intereses particulares. El lema propuesto para esta marcha es: POR LOS DESAPARECIDOS, POR LOS DESPLAZADOS, POR LOS MASACRADOS, POR LOS EJECUTADOS... SIN OLVIDO. El mensaje que busca transmitir esta marcha también es claro. Ese día, una vez más, se va a protestar por los crímenes cometidos contra la humanidad, esta vez, por los grupos paramilitares. Si quienes apoyan esta marcha están dispuestos a llevar este mensaje, a comprometerse con el (dejando de lado sus intereses particulares) y a no generar mas violencia, están bienvenidos a participar. Si ellos por el contrario están buscando un beneficio particular, y en especial las FARC (o cualquier grupo armado) continúan generando violencia, no son bienvenidos a participar en ella, pues con eso nos demuestra que no tienen un compromiso real con los colombianos ni con lo que hoy les estamos exigiendo!.
Aunque aun no ha llegado el 6 de marzo, hay muchas cosas en común entre esta marcha y la marcha del pasado 4 de Febrero. La más importante de ellas es que ambas buscan condenar la violencia, exigen la libertad y respeto a los derechos humanos. No es una tarea fácil que todas las personas estemos de acuerdo ante un ideal político y siempre van a existir quienes se opongan a una propuesta. Sin embargo la búsqueda de la paz y la libertad en ningún momento deben confundirse con ningún ideal político. El pasado 4 de Febrero, el gobierno colombiano apoyó la marcha realizada ese día y las FARC la desaprobaron, y sin embargo apoyan la realización de la marcha propuesta para el próximo 6 de marzo. Nuestro gobierno, apoyó la marcha del 4 de febrero y aunque no desapruebe la marcha del 6 de marzo, tampoco se una a ella. Un gobierno que es parcializado genera desigualdades y la consecuencia de eso, especialmente en este caso, es la generación de mas violencia. Si nuestro gobierno no rechaza la violencia 100%, independientemente de quien la genere, eso es desaprobable, deja mucho que pensar y muchas preguntas que probablemente van a quedar sin ser contestadas. Esa manera de actuar no va de acuerdo a lo que la mayoría de colombianos estamos buscando. Igualmente, y como ya se ha hecho saber a través de los medios de comunicación, hay quienes convocaron a sus empleados a participar en la marcha del 4 de Febrero, pero han sido notificados que serán sancionados si no asisten a sus trabajos el día 6 de Marzo de 2008. También hay instituciones que sugieren a sus estudiantes y profesores no participar en la marcha del 6 de Marzo argumentando razones de seguridad y de orden público. (http://www.elespectador.com/elespectador/secciones/Detalles.aspx?idNoticia=22069&idSeccion=25) Como lo dije anteriormente estas actitudes y políticas particulares no estan de acuerdo con lo que miles de colombianos, en todo el mundo, estamos buscando. Ellas generan desigualdad y violencia. No protestar contra la violencia e ignorarla, es casi lo mismo que hacer parte de ella.
En Colombia, a través de los medios de comunicación oficiales y no oficiales (TV, radio, Internet etc.), se ha manipulado el mensaje detrás de estas marchas, en especial la del 6 de marzo, y la consecuencia de ello es la perdida del verdadero sentido detrás de ellas y la generación de confusión alrededor de ella. No importa quienes apoyen una marcha o quienes la desaprueben, mientras este claro que el mensaje que queremos transmitir al mundo una vez mas, y las veces que sean necesarias, es que miles de colombianos rechazamos cualquier tipo de violencia, a cualquiera que la genere y que exigimos el respeto absoluto a los derechos humanos. Olvidémonos de las razones que los gobiernos, determinados grupos y los medios de comunicación nos den para apoyar o no estas marchas y tengamos claro que es lo que ellas buscan y lo que nosotros buscamos y que nos motiva a participar en ellas. Pensemos por nosotros mismos, no nos dejemos manipular por el miedo que se crea a raíz de la violencia y ni mucho menos por ninguno grupo, ni por nadie que apruebe o desapruebe nuestra participación en manifestaciones que buscan paz, libertad y respeto de los derechos humanos. Olvidémonos de si nuestro gobierno apoya o no una marcha, pues la búsqueda de la paz, en ningún momento, debe confundirse con ningún ideal político. Los ideales políticos y la búsqueda del respeto de los derechos humanos y la paz deben ser mutuamente excluyentes. No dejemos que se pierda ni se malinterprete el mensaje que estas marchas buscan transmitir. La verdadera razón que las genera y que debe motivarnos a participar en ellas, en cualquier lugar que nos encontremos, es exigir que inmediatamente se detengan las acciones terroristas y que de inmediato en Colombia exista un respeto absoluto a los derechos humanos, para así poder tener un país en paz y que podamos disfrutarlo. No nos olvidemos de quienes han sufrido y sufren por la violencia en Colombia, para que las cosas que pasan hoy no vuelvan a pasar nunca más. No seamos indiferentes ante el dolor ni el sufrimiento de los demás, y una vez mas, por un día, dejemos de lado nuestros ideales y nuestra forma de pensar, para unirnos y transmitir un mensaje contundente de rechazo a la violencia y a cualquiera que la genere.
La conclusión es que grupos y organizaciones particulares, de acuerdo con sus ideales, se aprovechan de la indignación de una persona que intenta transmitir un mensaje y protestar contra la violencia, para manipular la opinión publica y poner argumentos a su favor. Eso es egoísmo y falta de consideración con las personas que están siendo victimas de la violencia, en este caso (y de diferentes formas) todos los colombianos. No dejemos que eso suceda el próximo 6 de marzo. Tengamos claro que es lo que estamos buscando ese día, así como sucedió el 4 de Febrero. La motivación detrás de estas marchas no es buscar la aprobación o desaprobación de un grupo de personas. La motivación detrás de estas marchas es la indignación que la violencia en Colombia genera en nosotros, y lo que se condena es la violencia y el irrespeto a los derechos humanos, venga de donde venga, y no a un grupo de personas en especial.
No dejemos pasar una oportunidad más de protestar contra la violencia y el terrorismo. No nos dejemos manipular por ningún medio de comunicación o sus intereses particulares, por ninguna organización, por ningún grupo de personas, y ni mucho menos por el miedo ni la confusión que ellos crean. Y no nos olvidemos que no protestar contra la violencia e ignorarla, es casi lo mismo que hacer parte de ella. El 6 de Marzo Colombia nos necesita. Todos, en donde nos encontremos, debemos exigir el respeto absoluto e inmediato del derecho humanitario, seguir buscando la forma de tener un país en paz y trabajar activamente para logarlo.
No quiero terminar sin mencionar que a muchas personas nos hace muy felices saber que algunos secuestrados ya han sido liberados y esperamos que otros estén en camino. Sin embargo la exigencia de verlos a todos de vuelta con sus familias de inmediato, aun no se ha cumplido 100%. Cualquier persona que trabaje en favor de su libertacion es bienvenida y debemos darle nuestro agradecimiento, apoyo y respeto. Sin embargo, y quiero ser claro en esto, esa tarea no debe traer ningun beneficio personal, político o economico a favor de ninguna persona u organización, sin ninguna excepción, y de ninguna manera debe favorecer a nadie más que a quien se busca devolver a la libertad.
SOBRE LA MARCHA DEL 6 DE MARZO.
Desde hace unos días esta circulando por Internet y facebook® un mensaje de rechazo a la marcha del 6 de Marzo que se titula: URGENTE, URGENTE: LA VERDAD SOBRE LA MARCHA DEL 6 DE MARZO. Este mensaje fue escrito para alertar a todo el mundo que quienes están detrás de la organización de esta marcha son las FARC, Piedad Córdoba y Hugo Chávez. Ese mensaje incluye razones para esto, pero no justifica concretamente ninguna de ellas. Yo no apoyo a ninguna de estas personas ni comparto sus ideales, no pertenezco a ninguno de sus grupos y más aun, rechazo su forma de actuar.
El 4 de febrero de 2008 miles de colombianos en todo el mundo (nunca se va a saber cuantos) salieron a protestar contra las FARC, bajo el lema: NO MAS SECUESTROS!, NO MAS MENTIRAS!, NO MAS MUERTES!, NO MAS FARC!. Después de la marcha una cosa quedo clara y es que los colombianos, y muchas personas de otros países que se unieron a nosotros ese día en todo el mundo, rechazan a las FARC por su manera de actuar. El mensaje que quienes marchamos el 4 de Febrero enviamos al mundo es muy claro: las FARC son terroristas, no son el ejército del pueblo colombiano y no representan a Colombia ni a nuestros ideales.
Esa marcha, como se ha sabido, fue organizada por personas del común y sin ningún ideal político, para protestar contra un grupo terrorista en particular. La motivación de estas personas fue y sigue siendo exigirles a las FARC dejar de cometer actos de terrorismo, respetar los derechos humanos y liberar a TODOS los secuestrados inmediatamente y sin condiciones. Sin embargo el mensaje real es mas profundo y es que los colombianos queremos tener un país en paz, rechazamos la violencia y a quienes la crean y queremos vivir libres y sin miedo.
Con motivaciones similares y por la indignación que genera la violencia, se propuso una nueva marcha para el día 6 de Marzo de 2008, un mes después, esta vez para protestar contra los grupos paramilitares. Esta marcha también fue propuesta por personas del común y no por las FARC, ni por ningún miembro de nuestro gobierno ni de gobiernos de otros países. Y aunque ellos la apoyen, y eso no sea bienvenido por muchas personas, ellos no son los organizadores. Ninguno de ellos tiene crédito en esta marcha y no debe obtener ningún beneficio de ella, aunque estén buscándolo para sus intereses particulares. El lema propuesto para esta marcha es: POR LOS DESAPARECIDOS, POR LOS DESPLAZADOS, POR LOS MASACRADOS, POR LOS EJECUTADOS... SIN OLVIDO. El mensaje que busca transmitir esta marcha también es claro. Ese día, una vez más, se va a protestar por los crímenes cometidos contra la humanidad, esta vez, por los grupos paramilitares. Si quienes apoyan esta marcha están dispuestos a llevar este mensaje, a comprometerse con el (dejando de lado sus intereses particulares) y a no generar mas violencia, están bienvenidos a participar. Si ellos por el contrario están buscando un beneficio particular, y en especial las FARC (o cualquier grupo armado) continúan generando violencia, no son bienvenidos a participar en ella, pues con eso nos demuestra que no tienen un compromiso real con los colombianos ni con lo que hoy les estamos exigiendo!.
Aunque aun no ha llegado el 6 de marzo, hay muchas cosas en común entre esta marcha y la marcha del pasado 4 de Febrero. La más importante de ellas es que ambas buscan condenar la violencia, exigen la libertad y respeto a los derechos humanos. No es una tarea fácil que todas las personas estemos de acuerdo ante un ideal político y siempre van a existir quienes se opongan a una propuesta. Sin embargo la búsqueda de la paz y la libertad en ningún momento deben confundirse con ningún ideal político. El pasado 4 de Febrero, el gobierno colombiano apoyó la marcha realizada ese día y las FARC la desaprobaron, y sin embargo apoyan la realización de la marcha propuesta para el próximo 6 de marzo. Nuestro gobierno, apoyó la marcha del 4 de febrero y aunque no desapruebe la marcha del 6 de marzo, tampoco se una a ella. Un gobierno que es parcializado genera desigualdades y la consecuencia de eso, especialmente en este caso, es la generación de mas violencia. Si nuestro gobierno no rechaza la violencia 100%, independientemente de quien la genere, eso es desaprobable, deja mucho que pensar y muchas preguntas que probablemente van a quedar sin ser contestadas. Esa manera de actuar no va de acuerdo a lo que la mayoría de colombianos estamos buscando. Igualmente, y como ya se ha hecho saber a través de los medios de comunicación, hay quienes convocaron a sus empleados a participar en la marcha del 4 de Febrero, pero han sido notificados que serán sancionados si no asisten a sus trabajos el día 6 de Marzo de 2008. También hay instituciones que sugieren a sus estudiantes y profesores no participar en la marcha del 6 de Marzo argumentando razones de seguridad y de orden público. (http://www.elespectador.com/elespectador/secciones/Detalles.aspx?idNoticia=22069&idSeccion=25) Como lo dije anteriormente estas actitudes y políticas particulares no estan de acuerdo con lo que miles de colombianos, en todo el mundo, estamos buscando. Ellas generan desigualdad y violencia. No protestar contra la violencia e ignorarla, es casi lo mismo que hacer parte de ella.
En Colombia, a través de los medios de comunicación oficiales y no oficiales (TV, radio, Internet etc.), se ha manipulado el mensaje detrás de estas marchas, en especial la del 6 de marzo, y la consecuencia de ello es la perdida del verdadero sentido detrás de ellas y la generación de confusión alrededor de ella. No importa quienes apoyen una marcha o quienes la desaprueben, mientras este claro que el mensaje que queremos transmitir al mundo una vez mas, y las veces que sean necesarias, es que miles de colombianos rechazamos cualquier tipo de violencia, a cualquiera que la genere y que exigimos el respeto absoluto a los derechos humanos. Olvidémonos de las razones que los gobiernos, determinados grupos y los medios de comunicación nos den para apoyar o no estas marchas y tengamos claro que es lo que ellas buscan y lo que nosotros buscamos y que nos motiva a participar en ellas. Pensemos por nosotros mismos, no nos dejemos manipular por el miedo que se crea a raíz de la violencia y ni mucho menos por ninguno grupo, ni por nadie que apruebe o desapruebe nuestra participación en manifestaciones que buscan paz, libertad y respeto de los derechos humanos. Olvidémonos de si nuestro gobierno apoya o no una marcha, pues la búsqueda de la paz, en ningún momento, debe confundirse con ningún ideal político. Los ideales políticos y la búsqueda del respeto de los derechos humanos y la paz deben ser mutuamente excluyentes. No dejemos que se pierda ni se malinterprete el mensaje que estas marchas buscan transmitir. La verdadera razón que las genera y que debe motivarnos a participar en ellas, en cualquier lugar que nos encontremos, es exigir que inmediatamente se detengan las acciones terroristas y que de inmediato en Colombia exista un respeto absoluto a los derechos humanos, para así poder tener un país en paz y que podamos disfrutarlo. No nos olvidemos de quienes han sufrido y sufren por la violencia en Colombia, para que las cosas que pasan hoy no vuelvan a pasar nunca más. No seamos indiferentes ante el dolor ni el sufrimiento de los demás, y una vez mas, por un día, dejemos de lado nuestros ideales y nuestra forma de pensar, para unirnos y transmitir un mensaje contundente de rechazo a la violencia y a cualquiera que la genere.
La conclusión es que grupos y organizaciones particulares, de acuerdo con sus ideales, se aprovechan de la indignación de una persona que intenta transmitir un mensaje y protestar contra la violencia, para manipular la opinión publica y poner argumentos a su favor. Eso es egoísmo y falta de consideración con las personas que están siendo victimas de la violencia, en este caso (y de diferentes formas) todos los colombianos. No dejemos que eso suceda el próximo 6 de marzo. Tengamos claro que es lo que estamos buscando ese día, así como sucedió el 4 de Febrero. La motivación detrás de estas marchas no es buscar la aprobación o desaprobación de un grupo de personas. La motivación detrás de estas marchas es la indignación que la violencia en Colombia genera en nosotros, y lo que se condena es la violencia y el irrespeto a los derechos humanos, venga de donde venga, y no a un grupo de personas en especial.
No dejemos pasar una oportunidad más de protestar contra la violencia y el terrorismo. No nos dejemos manipular por ningún medio de comunicación o sus intereses particulares, por ninguna organización, por ningún grupo de personas, y ni mucho menos por el miedo ni la confusión que ellos crean. Y no nos olvidemos que no protestar contra la violencia e ignorarla, es casi lo mismo que hacer parte de ella. El 6 de Marzo Colombia nos necesita. Todos, en donde nos encontremos, debemos exigir el respeto absoluto e inmediato del derecho humanitario, seguir buscando la forma de tener un país en paz y trabajar activamente para logarlo.
No quiero terminar sin mencionar que a muchas personas nos hace muy felices saber que algunos secuestrados ya han sido liberados y esperamos que otros estén en camino. Sin embargo la exigencia de verlos a todos de vuelta con sus familias de inmediato, aun no se ha cumplido 100%. Cualquier persona que trabaje en favor de su libertacion es bienvenida y debemos darle nuestro agradecimiento, apoyo y respeto. Sin embargo, y quiero ser claro en esto, esa tarea no debe traer ningun beneficio personal, político o economico a favor de ninguna persona u organización, sin ninguna excepción, y de ninguna manera debe favorecer a nadie más que a quien se busca devolver a la libertad.
viernes 15 de febrero de 2008
6M, 2ª marcha del Calendario 2008
MARZO 6
POR LOS DESAPARECIDOS
POR LOS DESPLAZADOS
POR LOS MASACRADOS
POR LOS EJECUTADOS
Homenaje nacional a las víctimas del paramilitarismo , la parapolítica y los crímenes de Estado
Era totalmente predecible. La nueva marcha que me permitiré bautizar como la del 6M es una consecuencia obvia y probablemente necesaria luego de la del 4F. El problema fue haber escogido a uno sólo de los factores de violencia.
Es posible que toque hacer un calendario de marchas:
4F: Contra las FARC
6M: Contra los Paras, sus políticos y los crímenes de Estado
XA: Contra el ELN
XM: Contra los políticos corruptos no paracos
XJ: Contra los traficantes ilegales de armas
XJ: Contra las redes de trata de personas
XA: Contra los narcotraficantes no paracos ni guerrilleros
XS: Contra los demás del crimen organizado
XO: Contra los unos
XN: Contra los otros
XD: Contra aquellos
Pero mi actitud ante ellas tendrá que seguir siendo la misma. Asistir, en el mayor silencio posible y unirse a los miles de personas que están cansados de todos ellos.
Sigo insistiendo en la idea de revisar los mensajes y depurarlos, unirnos todos por una sola causa que puede ser la NO VIOLENCIA o LA PAZ y salir a las calles para exigirlas y luego ir a las selvas y a los campos de concentración para rescatar a nuestros secuestrados, abordar los crímenes cometidos por paramilitares, exigir respuestas al Estado sobre los crímenes que lleva a cuestas, desbancar políticos corruptos, en fin, actuar pacíficamente contra cualquier agente generador de violencia.
En su columna de El Tiempo Rudolf Hommes hizo una buena previsión y es que ojala esta marcha del 6M no vaya a ser una reivindicación de los mamertos. Ello desnaturalizaría el propósito. Al reprochar la violencia es irrelevante si uno es de derecha o de izquierda o de centro, desde cualquier punto de vista la violencia que vivimos en Colombia es absurda y grosera.
Pareciera que la manera de empezar a buscar un solo mensaje es tolerando las diferentes manifestaciones que probablemente sigan surgiendo pero de alguna manera habrá que trabajar por limpiar los corazones de quienes estamos cansados de la violencia porque sólo de esa manera vamos a poder estructurar un discurso y un mensaje que esté exento de apasionamientos indebidos como los que causan los fanatismos políticos, la defensa de los status adquiridos, etc.
Esta vez termino con una autocrítica que usaré como excusa para publicar un poema escrito por mí, el único, y es que me siento realmente hipócrita cuando clamo por la NO VIOLENCIA y no logro concretar ese concepto en mi cotidianidad.
Ahora si el poema:
Me urge morir
Necesito la muerte
Un empujón para morir
Tengo claro el camino
Sólo me falta ir
Necesito la muerte de lo antiguo
Andar por el nuevo lado
Tengo la respuesta escrita
Sólo me falta ir
Tomar las riendas y andar
Sin recordar lo bueno y lo demás
Soy sólo mis ideas
Si me detengo voy a alejarme más
POR LOS DESAPARECIDOS
POR LOS DESPLAZADOS
POR LOS MASACRADOS
POR LOS EJECUTADOS
Homenaje nacional a las víctimas del paramilitarismo , la parapolítica y los crímenes de Estado
Era totalmente predecible. La nueva marcha que me permitiré bautizar como la del 6M es una consecuencia obvia y probablemente necesaria luego de la del 4F. El problema fue haber escogido a uno sólo de los factores de violencia.
Es posible que toque hacer un calendario de marchas:
4F: Contra las FARC
6M: Contra los Paras, sus políticos y los crímenes de Estado
XA: Contra el ELN
XM: Contra los políticos corruptos no paracos
XJ: Contra los traficantes ilegales de armas
XJ: Contra las redes de trata de personas
XA: Contra los narcotraficantes no paracos ni guerrilleros
XS: Contra los demás del crimen organizado
XO: Contra los unos
XN: Contra los otros
XD: Contra aquellos
Pero mi actitud ante ellas tendrá que seguir siendo la misma. Asistir, en el mayor silencio posible y unirse a los miles de personas que están cansados de todos ellos.
Sigo insistiendo en la idea de revisar los mensajes y depurarlos, unirnos todos por una sola causa que puede ser la NO VIOLENCIA o LA PAZ y salir a las calles para exigirlas y luego ir a las selvas y a los campos de concentración para rescatar a nuestros secuestrados, abordar los crímenes cometidos por paramilitares, exigir respuestas al Estado sobre los crímenes que lleva a cuestas, desbancar políticos corruptos, en fin, actuar pacíficamente contra cualquier agente generador de violencia.
En su columna de El Tiempo Rudolf Hommes hizo una buena previsión y es que ojala esta marcha del 6M no vaya a ser una reivindicación de los mamertos. Ello desnaturalizaría el propósito. Al reprochar la violencia es irrelevante si uno es de derecha o de izquierda o de centro, desde cualquier punto de vista la violencia que vivimos en Colombia es absurda y grosera.
Pareciera que la manera de empezar a buscar un solo mensaje es tolerando las diferentes manifestaciones que probablemente sigan surgiendo pero de alguna manera habrá que trabajar por limpiar los corazones de quienes estamos cansados de la violencia porque sólo de esa manera vamos a poder estructurar un discurso y un mensaje que esté exento de apasionamientos indebidos como los que causan los fanatismos políticos, la defensa de los status adquiridos, etc.
Esta vez termino con una autocrítica que usaré como excusa para publicar un poema escrito por mí, el único, y es que me siento realmente hipócrita cuando clamo por la NO VIOLENCIA y no logro concretar ese concepto en mi cotidianidad.
Ahora si el poema:
Me urge morir
Necesito la muerte
Un empujón para morir
Tengo claro el camino
Sólo me falta ir
Necesito la muerte de lo antiguo
Andar por el nuevo lado
Tengo la respuesta escrita
Sólo me falta ir
Tomar las riendas y andar
Sin recordar lo bueno y lo demás
Soy sólo mis ideas
Si me detengo voy a alejarme más
jueves 7 de febrero de 2008
“Colombia unida jamás será vencida”
Rotundo éxito el de la marcha del 4F, ningún incidente para lamentar salvo por algunos hechos aislados en Paris donde presuntamente hubo presencia de las FARC y uno que otro desadaptado que, en una marcha de paz, arengaba violentamente. En la Plaza de Bolívar hubo provocaciones entre Uribistas y Polistas pero no pasaron de eso. Gracias a Dios.
Lamentables si, algunas reacciones posteriores a la marcha como la irrespetuosa declaración de Astrid Betancourt que sólo puede estar informada por una asunción patológica del dolor que le causa el secuestro de su hermana o la de Piedad Córdoba que demuestra una ignorancia absoluta de lo que ocurrió en las calles del 4F.
Lo que yo pude percibir en la calle fueron coros clamando libertad y paz, cantos multitudinarios de nuestro Himno y diversos estilos de rechazo a las FARC pero no sentí que los marchantes estuviéramos manipulados o movidos por el odio y mucho menos capté expresiones de racismo o clasismo.
Sin duda todo es susceptible de ser mejorado y a mi manera de ver se pudo haber trabajado en consolidar un mensaje único y más depurado pero el rechazo a las FARC quedó claro y ese era el objetivo de la marcha.
La consecuencia primordial de la marcha fue que el mundo entero pudo ver a un país unido rechazando las acciones de un grupo violento que ha convencido a algunos románticos del socialismo, de que defienden al pueblo y que promueven el sindicalismo y otras causas sociales. En cuanto al rechazo nacional a las FARC, este ya se evidenciaba en las encuestas periódicas que publican los medios pero la manifestación sirvió para reafirmarlo.
Ahora es el momento de aprovechar la buena disposición de la sociedad civil para empezar a organizarse como fuerza, no sólo de aglutinamiento con fines mediáticos, sino pensar seriamente en que la sociedad civil unida en un solo cuerpo empiece a definir lo que no han podido los gobiernos y los grupos ilegales.
No debe ser pasada por alto la propuesta de Antanas Mockus del rescate civil. Hace unos años empecé a trabajar una idea muy similar con un grupo de amigos y amigas y por diversas razones todo quedó en palabras y nada de acción.
Porque no soñar con una movilización masiva a las selvas y a los campos de concentración donde tienen secuestrados a nuestros compatriotas en la que los grupos armados se vean obligados a liberarlos sin tener la posibilidad física de usar la fuerza de las armas.
Eso sólo sería posible si la concurrencia fuera tan abrumadora como la de la marcha del 4F pero esta propuesta tiene grandes dificultades logísticas que son superables con trabajo y planeación y lo peor es que tiene un componente que generalmente amaina los ánimos y es que existe una posibilidad más o menos cierta de resultar herido o muerto debido a la reacción de los violentos a las manifestaciones.
El actual vicepresidente decía en la época que lideraba el NO MAS, palabras más palabras menos, que a la población civil, lejos que tener que retirarla del conflicto, había que inmiscuirla. Esta sería la mejor manera de hacerlo, por medio de actos de resistencia civil absolutamente pacífica y con búsqueda de resultados concretos.
Es preciso unirse y buscar el apoyo de todos los colombianos, discutir las ideas, y depurar los mensajes y el discurso. Es necesario tener mucho tacto en la convocatoria porque la participación de los partidos políticos o del gobierno podría terminar anticipadamente con un esfuerzo de esta magnitud.
No en vano en la marcha se oía la arenga “Colombia unida jamás será vencida”, sólo falta unirnos de verdad.
Lamentables si, algunas reacciones posteriores a la marcha como la irrespetuosa declaración de Astrid Betancourt que sólo puede estar informada por una asunción patológica del dolor que le causa el secuestro de su hermana o la de Piedad Córdoba que demuestra una ignorancia absoluta de lo que ocurrió en las calles del 4F.
Lo que yo pude percibir en la calle fueron coros clamando libertad y paz, cantos multitudinarios de nuestro Himno y diversos estilos de rechazo a las FARC pero no sentí que los marchantes estuviéramos manipulados o movidos por el odio y mucho menos capté expresiones de racismo o clasismo.
Sin duda todo es susceptible de ser mejorado y a mi manera de ver se pudo haber trabajado en consolidar un mensaje único y más depurado pero el rechazo a las FARC quedó claro y ese era el objetivo de la marcha.
La consecuencia primordial de la marcha fue que el mundo entero pudo ver a un país unido rechazando las acciones de un grupo violento que ha convencido a algunos románticos del socialismo, de que defienden al pueblo y que promueven el sindicalismo y otras causas sociales. En cuanto al rechazo nacional a las FARC, este ya se evidenciaba en las encuestas periódicas que publican los medios pero la manifestación sirvió para reafirmarlo.
Ahora es el momento de aprovechar la buena disposición de la sociedad civil para empezar a organizarse como fuerza, no sólo de aglutinamiento con fines mediáticos, sino pensar seriamente en que la sociedad civil unida en un solo cuerpo empiece a definir lo que no han podido los gobiernos y los grupos ilegales.
No debe ser pasada por alto la propuesta de Antanas Mockus del rescate civil. Hace unos años empecé a trabajar una idea muy similar con un grupo de amigos y amigas y por diversas razones todo quedó en palabras y nada de acción.
Porque no soñar con una movilización masiva a las selvas y a los campos de concentración donde tienen secuestrados a nuestros compatriotas en la que los grupos armados se vean obligados a liberarlos sin tener la posibilidad física de usar la fuerza de las armas.
Eso sólo sería posible si la concurrencia fuera tan abrumadora como la de la marcha del 4F pero esta propuesta tiene grandes dificultades logísticas que son superables con trabajo y planeación y lo peor es que tiene un componente que generalmente amaina los ánimos y es que existe una posibilidad más o menos cierta de resultar herido o muerto debido a la reacción de los violentos a las manifestaciones.
El actual vicepresidente decía en la época que lideraba el NO MAS, palabras más palabras menos, que a la población civil, lejos que tener que retirarla del conflicto, había que inmiscuirla. Esta sería la mejor manera de hacerlo, por medio de actos de resistencia civil absolutamente pacífica y con búsqueda de resultados concretos.
Es preciso unirse y buscar el apoyo de todos los colombianos, discutir las ideas, y depurar los mensajes y el discurso. Es necesario tener mucho tacto en la convocatoria porque la participación de los partidos políticos o del gobierno podría terminar anticipadamente con un esfuerzo de esta magnitud.
No en vano en la marcha se oía la arenga “Colombia unida jamás será vencida”, sólo falta unirnos de verdad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


