
Las tres últimas encuestas revelan que Antanas Mockus del Partido Verde, va de tercero en la carrera por la Presidencia; el voto consciente y responsable sigue ganando terreno.
En el último año, el mismo Antanas ha hecho llamados reiterados a la paciencia y a la prudencia. Ellas deben ser el principal filtro al momento de hacer alianzas o de lo contrario se arriesgarían los Principios y Prioridades Programáticas del Partido Verde, que han sido el punto de confianza para agrupar fuerzas.
Por su parte, Sergio Fajardo, de Compromiso Ciudadano por Colombia viene en descenso, como consecuencia de trabajar individualmente, sin formar una institucionalidad como la que está construyendo acertadamente el Partido Verde.
Es evidente, las sumas no dan para que Fajardo y Mockus juntos, desbanquen a Noemí del segundo lugar y así llegar a una segunda vuelta, pero su unión podría traer consecuencias maravillosas en la intención de voto porque los proyectos políticos en ascenso son atractivos y cautivadores, máxime cuando son novedosos. Por cierto, luego de vencer en la consulta popular, Antanas obtuvo una intención de voto superior a la sumatoria de los datos individuales de los tres exalcaldes.
Es así que las alianzas programáticas coherentes pueden generar resultados electorales favorables para el éxito de las propuestas verdaderamente renovadoras. Estas van más allá de la simple aritmética porque la unión y la renuncia a egos y a vanidades, generan valor.
Ahora bien, es posible que las bases de Compromiso Ciudadano por Colombia y del Partido Verde sean las llamadas a formar un ambiente de construcción colectiva que genere un mandato de unión a sus líderes, Fajardo y Mockus, y así logren la victoria en las urnas. De esta manera ambos podrían ejecutar sus planes de gobierno, en esencia asimilables.
Una idea: es posible que apelar a la participación política de los apáticos y al voto de los abstencionistas, sea la clave para conseguir la victoria del Partido Verde en las elecciones presidenciales. Convertir a un votante de Santos o de Noemí para que simpatice con Antanas puede ser menos viable y más desgastante que vincular a nuevos votantes y actores políticos al mercado electoral y de paso, hacerlo crecer permanentemente.


